Hola! El libro de un mango de rechupete también era de mis favoritos, hoy después de sacar una lagrimita me puse a buscar el libro que guardo desde niña, y se me ocurrió subirlo a mi blog. Buscando al autor me encontré con tu sitio. Ahora que lo tengo en formato digital te lo comparto. Saludos.
Un mango de rechupete La piel de Tica es oscura y su pelo es negro y rizado, como el de la mayoría de los niños que viven allá. Un dia vió en un arbol un mango, era el mango mas grande que habia visto jamás ¡Un mango de rechupete!, "Ese mango será mio" penso Tica, y decidió obtenerlo. Tica empezó a trepar por el arbol, pero en la tercera rama resbaló y cayó al suelo. Entonces fué correndo a su casa, cogió la vieja escalera, la arrastró hasta el arbol y comenzó a subir, pero los peldaños estaban rotos y podridos por el agua de la lluvia. Una vez más cayó al suelo. Después, se le ocurrió otra idea: buscó un palo muy largo en intentó bajar el mango con él, pero no pudo. Tica se sentó bajo el arbol. Tenía ganas de llorar, pero se acordó de las palabras de su abuelo: "Cuando tengas ganas de llorar, deja que tus ojos arrojen unas lagrimitas, y dile a tu cabeza que mientras tanto piense en la manera de resolver tu problema". Tica miró hacia arriba. Ahí estaba el mango, más apetitoso que nunca. Vió un changuito que se balanceaba en las ramas y una idea se le ocurrió de pronto. Ella sabía que los changos suelen imitar lo que uno hace. Tica se puso a bailar y el changuito bailó sobre una rama. Tica empezó a hacer gestos y el changuito hizo gestos aun más graciosos. Tica tomó del suelo una piedrita y se la arrojó al chango. Entonces, el chango buscó a su alrededor, agarró el mango y se lo arrojó a Tica.
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Hola! El libro de un mango de rechupete también era de mis favoritos, hoy después de sacar una lagrimita me puse a buscar el libro que guardo desde niña, y se me ocurrió subirlo a mi blog. Buscando al autor me encontré con tu sitio. Ahora que lo tengo en formato digital te lo comparto. Saludos.
Un mango de rechupete
La piel de Tica es oscura y su pelo es negro y rizado, como el de la mayoría de los niños que viven allá. Un dia vió en un arbol un mango, era el mango mas grande que habia visto jamás ¡Un mango de rechupete!, "Ese mango será mio" penso Tica, y decidió obtenerlo. Tica empezó a trepar por el arbol, pero en la tercera rama resbaló y cayó al suelo. Entonces fué correndo a su casa, cogió la vieja escalera, la arrastró hasta el arbol y comenzó a subir, pero los peldaños estaban rotos y podridos por el agua de la lluvia. Una vez más cayó al suelo. Después, se le ocurrió otra idea: buscó un palo muy largo en intentó bajar el mango con él, pero no pudo.
Tica se sentó bajo el arbol. Tenía ganas de llorar, pero se acordó de las palabras de su abuelo: "Cuando tengas ganas de llorar, deja que tus ojos arrojen unas lagrimitas, y dile a tu cabeza que mientras tanto piense en la manera de resolver tu problema".
Tica miró hacia arriba. Ahí estaba el mango, más apetitoso que nunca. Vió un changuito que se balanceaba en las ramas y una idea se le ocurrió de pronto. Ella sabía que los changos suelen imitar lo que uno hace. Tica se puso a bailar y el changuito bailó sobre una rama. Tica empezó a hacer gestos y el changuito hizo gestos aun más graciosos. Tica tomó del suelo una piedrita y se la arrojó al chango. Entonces, el chango buscó a su alrededor, agarró el mango y se lo arrojó a Tica.
Autor:VASQUEZ ZORAIDA
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